martes, septiembre 04, 2007

La primera beefeater

Leo en el periódico que la simpática Moira Cameron es la primera beefeater de la historia. Dejando a un lado lo adecuado de poner a una escocesa a cuidar las Joyas de la Corona (ejem) me gustaría aprovechar la noticia para abrir un pequeño debate y una encuesta.

Vamos por partes, que dijo Jack. Me alegro por Moira. Después de 22 años en el ejército, ahora va a cobrar 29.600 euros anuales, y tendrá un apartamento a orillas del Támesis. Supongo que para ella será un trabajo bonito, y estará super contenta. Repito, me alegro por ella.

Cada vez más, las mujeres están teniendo acceso a profesiones y puestos a los que antes, por diversas cuestiones, no podían acceder. Las asociaciones feministas se dan palmaditas en la espalda y todas están encantadas de conocerse. No hay nada malo en que una mujer quiera ser beefeater, o cualquier otra cosa. Partiendo de la base de que todos somos iguales, pues la regla de tres es simple, ¿no? Todos iguales, todos iguales derechos. Perfecto. :-)

Ains, pero es que resulta que igual no es todo tan perfecto, tan guay, y tan "flower power".

Porque los mismos a los que se les llena la boca hablando de la igualdad entre hombres y mujeres, son los mismos que luego no son consecuentes. Tomemos, por ejemplo, este artículo: El Ayuntamiento de Madrid rebaja las pruebas físicas de bomberos para que haya mujeres.

No se, no lo acabo de entender... Si somos iguales, ¿porque hay que rebajar nada? ¿Por qué motivo, en el ejército, hay dos baremos físicos?

En esta otra noticia, se especifican las diferencias entre las pruebas de unos y otros. Así, se puede leer: La gran dificultad para las mujeres reside en las pruebas físicas. No existen casi diferencias entre las marcas a batir por unos y otros. Así, por ejemplo, si a los varones se les exige recorrer 1.000 metros en 3 minutos y 5 segundos, a ellas, en 3 minutos y 40 segundos. CC OO pretende que en las próximas oposiciones (64 plazas), tras el verano, las mujeres dispongan de tiempos mayores en las pruebas físicas.

¿Pero no éramos iguales? ¿Entonces? Quizás lo que ocurre es que no somos tan iguales. Y eso no tiene porque ser necesariamente malo. No lo es porque si una mujer no puede subir por una cuerda a la misma velocidad que un hombre, o un hombre es más lento que otro hombre, lo único que demuestra es eso, que es más lento. No menos inteligente, ni menos capaz para otro trabajo, ni menos merecedor de los derechos (y deberes) básicos e inherentes a cualquier ser humano. Simplemente que, para ese trabajo concreto, está menos dotado.

Lo que no es lógico, según mi punto de vista, es que para favorecer una supuesta igualdad se bonifique con un plus a quien no llega. Si esto no sería aceptable en unas oposiciones para trabajar en una biblioteca, aún cuando hay estudios que demuestran las diferencias entre el cerebro de hombres y mujeres, ¿porque lo es para un puesto donde los aspirantes van a arriesgar su vida, tratando de salvar a otros?

No lo acabo de entender, ya digo. Sólo se que si un día estoy en un incendio, prefiero que cargue conmigo un bombero, porque esos 40 segundos de diferencia, pueden ser muchos. ¿Y vosotros?

5 comentarios:

Ego dijo...

En menudo jardín te has metido.... jijiji

gorrion dijo...

Yo personalmente pienso,que mas vale maña que fuerza,independientemente se sea,hombre o mujer.

Anónimo dijo...

Mo puedo estar más de acuerdo con mi estimado compañero. El principal problema de la paridad es la paridad. De cara a la galería es muy bonito eso de mitad y mitad. Pero ahora también pensemos (aprovecho para seguir el ejemplo) en esos bomberos que no van a conseguir trabajo estando preparados porque hay que dar unas plazas a las mujeres. Ellos están sobradamente preparados para cumplir con la labor en cuestión mas no van a poder llevarla a cabo porque su plaza va a ser destinda a esa "minoría" que son las mujeres.

Ahora bien, quiero que se entienda que no estoy en contra de las mujeres. Si una fémina supera las pruebas en igualdad de condiciones no me importaría ser salvado por ella si me estoy quemando el culo.
También quiero decir que defendería estos principios en caso contrario, es decir, que se favoreciese a los hombres relajando las pruebas para el acceso a cualquier trabajo, estudio, etc...
Los trabajos deberían desempeñarlos siempre quienes mejor preparados estén. Nunca se deberían destinar plazas para personas que no están preparadas sólo porque es políticamente rentable. Tampoco se deberían dar plazas a los hijos de los trabajadores de determinados sectores como la minería o los astilleros en detrimento de los demás hijos. Tampoco se debería aceptar el nepotismo, o sea, favorecer a un familiar por encima de otros aspirantes sólo por el mero hecho de ser familia.
Lo dicho, se debería ocupar de un trabajo quien mejor lo desempeñe. Y es indiferente si lo hace un hombre, una mujer o un cocodrilo.

Anónimo dijo...

Eah, las mujeres a procrear. Y dando placer. Habrase visto, una mujer bombero. A donde iremos a parar.

Sigue dando caña, pitufo.

Pegasus dijo...

A ver, a ver... No nos liemos...
Estoy de acuerdo con el primer anónimo, pero no con el segundo. Esto es, que yo también pienso que una mujer (o un hombre) puede dedicarse a lo que quiera, siempre y cuando su capacidad sea igual a la del resto de las personas que optan a ese puesto de trabajo. Obviamente, hay muchas mujeres que están más preparadas para ser bomberas que yo. Las cosas como son. Simplemente lo que digo es que a igual trabajo, igual capacidad demostrada.
Lo de "las mujeres a procrear..." pues que quieres que te diga... Tal y como van las cosas, dentro de poco lo van a hacer solas, así que conviene no darles ideas. ;-)